23 Feb 2010 |
|
La Asociación Enfermos Renales de Tenerife realizó el pasado año en torno a las novecientas intervenciones directas, entre las que se incluyeron: acogida y valoración social, información, asesoramiento, terapias psicológicas, tramitación de prestaciones, entre otras; cuyos beneficiarios fueron pacientes renales y familiares. Entre las demandas atendidas destacan, a nivel social, el acceso a ayudas y prestaciones económicas, cuya principal causa fue la pérdida de empleo de uno o varios miembros de la unidad familiar. En el aspecto psicológico los enfermos renales presentaron, en su mayoría, síntomas ansioso-depresivos en respuesta a su falta de afrontamiento del diagnóstico, fundamentalmente porque el 50% de ellos inician tratamiento a través de los servicios de urgencia hospitalarios. También se atendieron solicitudes de información sobre la alimentación, los aspectos dietéticos de la enfermedad, la patología renal y los tipos de tratamiento.
Además, se tramitaron varios expedientes relacionados con quejas de las pacientes, concernientes a anomalías en diversos servicios sanitarios así como al mal funcionamiento de instituciones públicas y privadas.
Con relación a las actividades de sensibilización sobre la donación de órganos y tejidos, la entidad tramitó unas 250 solicitudes de tarjeta de donante y atendió más de 150 llamadas a través de la Línea gratuita de Información sobre Donación (900 18 14 10). Destacan las consultas sobre lo que significa hacerse donante, qué órganos se pueden donar, la donación del cuerpo a la ciencia y la donación en vida. La nefropatía diabética sigue siendo la principal causa de insuficiencia renal en el mundo, afectando a la mitad de los pacientes en diálisis. Por ello, la prevención y, en su defecto, la detección precoz siguen siendo las principales herramientas para luchar contra la enfermedad renal, calificada como epidemia del siglo XXI.
|

















